Esta noche voy a cenar con Arcadio.
Hace unos diez años que no nos vemos, pero creo que no ha pasado una semana en que no me haya acordado de él.
Estudiamos juntos en Alicante.
Lo conocí por casualidad, a la salida de un examen de Matemáticas.
Y nos pasó de todo.
Estuve en su boda y yo le invité a la mía.
Pero no pudo venir.
Yo no le volví a llamar. No sé por qué.
El, tampoco.
Ya nunca más vino. Ni yo fuí.
Supongo que, aunque vivimos en ciudades distintas, al estar tan cercanas, lo hemos ido dejando.
Un día de éstos, me paso... Bueno, la semana próxima...
Y así durante diez años.
Me llamó las Navidades pasadas. Por sorpresa. Como todo lo que hace. Justo unos días antes, había preguntado por él y me dije que tenía que llamarlo. Como siempre. Como los últimos diez años.
Y, como siempre, pensé que otro día.
Pero esta vez, él se ha decidido.
Gracias.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario